31 octubre, 2018 BATWEB

Quiero una shop online

Quiero una shop online… pero no sé por dónde empezar…

¿Me lanzo con una shop online? Actúa sin miedo pero con paso firme. Tienes que ser realista y analizar a fondo el mercado en el que vas a vender. ¿Demasiada competencia? De momento, no te obsesiones con nada… y mucho menos con la programación de la web. ¡Tienes diferentes opciones y todas son válidas! Mejor céntrate en tu estrategia de marca, y sé consciente de tus fortalezas y debilidades. 

Llevas meses preparando todos los detalles del negocio y sabes que es el momento de lanzarte con una tienda online. ¡Adelante! Lánzate al mercado… pero no al vacío. Piensa sobre todo en el tipo de negocio que quieres abrir, en el público/cliente objetivo, dónde vas a vender, en qué te vas a diferenciar, etc. En definitiva, crea un plan de negocio. Y si se trata de un servicio: ¿Qué necesidad o problema voy a resolver? ¿Qué ventajas o novedad voy a aportar a los demás?

Un error habitual es ser demasiado genérico con nuestro ‘boceto’ de cliente ideal. Recuerda que las personas somos tan diversas como los colores. Asegúrate de conocer bien el perfil de tus futuros clientes. Piensa mucho en qué mueve a tu cliente/clienta deseado. Defínelo y ‘ponle cara’. ¿En qué te diferencias? ¿Por qué alguien elegirá comprar en tu tienda y no en la competencia?

Diferénciate

Avanza con los pies en la tierra.  Que todo esté inventado no significa que no puedas innovar con un producto o servicio ya existente en el mercado y mejorarlo. ¿Cómo te vas a diferenciar de tus competidores? ¿Tienes mejor precio? Cuidado con tirar precios… no vaya a ser que para cuando te des cuenta de que el negocio no es rentable sea ya demasiado tarde.

Te recomendamos que aspires a tener un servicio al cliente excepcional. Esto hará que te recomienden y propiciará la mejor publicidad imaginable: el boca a boca y la lealtad. ¡Éste sería el mejor de los escenarios!

¿Tus productos están fabricados con procesos justos? ¿Son amigables con el medio ambiente? ¿Tu negocio destaca por tener sensibilidad social con algún colectivo vulnerable o asociación? ¡Dale una vuelta! Si colaboras de alguna manera con la comunidad o pones tu “granito de arena” para salvar al planeta… asegúrate de incluirlo en tu comunicación.

¿Qué necesidad o problema resuelve tu producto? ¿Facilitas de alguna manera la vida de tus cliente?¿Cómo? ¿Les ahorrarás tiempo? ¿Mejoras sus relaciones humanas? ¿Les generas ingresos extras? Si te compran a ti y no a tu competencia, ¿les supone algún ahorro?¿Eres el único proveedor de este producto o servicio? ¿Eres el más ágil con las entregas?

No descartes la opción de Shopify con su genial interfaz para administrar fácilmente tus productos.

Y no pases por alto crear una buena marca para tu negocio. ¡No confundas marca con nombre! Con marca nos referimos a tus valores y principios, las características de tu producto, la audiencia y las emociones que deseas transmitir a tus futuros clientes. Y sí… también el nombre y el logo (cuando quieras, hablamos de esto).

Pero tampoco te obsesiones. Nada es para siempre… aunque también es cierto que solo tienes una ocasión para causar una buena impresión!!! Lo dicho, que no te entre vértigo con esto. Un ejemplo: Facebook nació con el nombre FaceMask, luego pasó a llamarse The Face Book y finalmente se consolidó con Facebook. Antes de llamarse Facebook, la empresa tenía millones de usuarios. Y esto mismo ha sucedido con otras muchas. El ejemplo del nombre y las modificaciones… multiplícalo por 10 en el caso del logo… lo normal es que la marca gráfica cambie, se modifique y evolucione… lo extraño es que permanezca inalterada.

El nombre de una empresa es un elemento vivo que se adapta a los cambios del negocio y de las circunstancias del mercado. No te preocupes si tu nombre no funciona como esperabas… o si no pasas la prueba del teléfono o la radio… es decir, que siempre lo tienes que deletrear para que lo comprendan… Acéptalo, quizás tu marca no es tan increíble y contagiosa como esperabas. ¡No te lleves mal rato! ¡Trabaja más y no te pongas límites!

En cuanto a la tienda online… Magento, Prestashop, WordPress con WooCommerce… creo que lo mejor es que nos juntemos y hablemos.

No descartes la opción de Shopify con su genial interfaz para administrar fácilmente tus productos. Sube fotos, añade nuevos productos, edita tu inventario, y mucho más. Preparada ‘de serie’ para realizar un seguimiento de la situación en todos los pedidos… ¡Dale una vuelta y quedamos!